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MUNICIPALIDADES SON RESPONSABLES DE CREAR ESPACIOS PARA LOS ADULTOS MAYORES
San Borja, Miraflores y asociaciones civiles tienen experiencias exitosas por imitar. Postas médicas de Lima darán atención gratuita a ancianos en abril
Por Fabiola Torres López
Homero Horna trabaja como profesor particular de inglés. También es miembro del equipo de vecinos vigilantes de los colegios de Miraflores. Bertila Tapia estudia informática y creatividad para formar microempresas, en la Universidad de la Experiencia (UNEX). Adriana Guerrero es la bailarina más entusiasta del curso de ritmo latino. Marcelino Gómez ofrece sus servicios de gasfitero en una pizarra de empleos en Lince. Todos ellos han cruzado el umbral de los 60 años, pero intentan demostrar que envejecer no significa jubilarse de la vida.
Lo hacen en un país que parece no darse cuenta aún de que la población de la tercera edad sigue creciendo: Mientras que el número de recién nacidos se incrementa en menos del 1%, los adultos mayores aumentan a una tasa de 3,5% cada año. En las calles, ellos son 'el tío' o la 'vieja' que se hacen invisibles ante los ojos de los cobradores de combi. En las oficinas de atención al público, son los demorones que quitan tiempo a los burócratas y en casa, los 'abue' que ya pocos pueden acompañar.
El Estado los mira con preocupación, pero sin comprender las nuevas demandas que deberá afrontar. Hace un año se reformuló el Plan Nacional para las Personas Adultas Mayores 2006-2010 (el anterior no fijaba metas). Ya pasaron también siete meses desde que se promulgó una ley para ellos y tres meses de su reglamentación con el fin de adecuar los servicios dirigidos a las personas mayores de 59 años.
Al igual que muchas otras normas en el Perú, estas cojean de la garantía de un presupuesto, pero podría decirse que uno de sus aciertos es la puesta en marcha de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM) en cada distrito. De hecho, municipalidades como Miraflores, San Borja, Pueblo Libre y Jesús María tienen ya una experiencia previa en la creación de espacios de socialización para la tercera edad. La responsabilidad que les toca asumir a los alcaldes implica que incorporen a los adultos mayores como una de sus prioridades en la inversión social que hacen en sus distritos.
Desde el Gobierno Central, a través del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes), se invertirá este año S/.13'494.438. El 90% se irá en la subvención de los albergues de la Sociedad de Beneficencia Pública, donde hay un promedio de 1.650 personas de la tercera edad en estado de pobreza y abandono.
Modelos por seguir
La aparición de nuevas asociaciones civiles (el Mimdes está creando un registro central de todas las que existen) y de servicios privados dirigidos exclusivamente a los ancianos refleja que, al menos desde este campo, se está volviendo los ojos sobre una población desatendida.
Adulto Feliz es una de las asociaciones que buscan romper el paradigma peyorativo de la vejez promoviendo el voluntariado entre los adultos mayores como una forma del buen uso de sus capacidades y de su tiempo libre. Resulta paradójico, pero la realidad nos dice que aun cuando la gente tiene una esperanza de vida cada vez mayor, el mercado laboral prefiere personas de máximo 35 o 40 años.
"Hay adultos mayores con muchos conocimientos y vitalidad; sin embargo, ya están fuera del circuito laboral. De pronto, tienen demasiado tiempo libre y no saben cómo usarlo", explica Heidi Spizter, representante de Adulto Feliz, quien considera que el voluntariado para la tercera edad debe incorporarse como parte de la responsabilidad social de las empresas privadas.
Prioridad: Acceso a la salud
Con el paso de los años, el deterioro de la salud de las personas es inevitable, pero resulta un problema cuando la ausencia de estilos de vida saludables se junta con la falta de acceso oportuno a la asistencia médica. El 70% de adultos mayores ha presentado problemas de salud, pero más de la mitad no buscó atención porque carece de seguro alguno, revela la Encuesta Nacional de Hogares 2006 del Instituto Nacional de Estadística e Informática.
El Ministerio de Salud empezará por ampliar la cobertura de atención de ancianos en las postas médicas con un proyecto de atención integral gratuita en 22 distritos de Lima, que se aplicará a partir de abril. A lo que apunta es que las dolencias y enfermedades de los adultos mayores sean tratadas antes de que se compliquen, y puedan ser sobrellevadas. Hay que recordar que la Ley 28803 señala que todo adulto mayor tiene derecho a acceder a la atención hospitalaria en caso de emergencia.
En Essalud, la preocupación está centrada en hacer sostenible el sistema de asegurados cuando hay cada vez menos gente en planillas y menos posibilidades de subsidiar la seguridad social.
"(En el 2020) menos de un tercio de la población tendrá jubilación y menos de la mitad, un seguro de salud. Por ello será imprescindible diseñar programas de apoyo a las familias con personas mayores para mejorar su cuidado", apunta Carlos Eduardo Aramburú, del Centro de Investigación y Estudios Sociales (CIES).
Sin respaldo de una pensión
Quizá el rostro más duro de la vejez está en muchas esquinas de las calles: ancianos mendigos o intentando vender alguna cosa como un medio de subsistencia.
Las mujeres tienen más probabilidades de ser pobres porque tuvieron menos acceso a la educación y a un trabajo en el sector formal que les garantice una pensión (el 58% de adultos mayores ocupados se desempeña en forma independiente y constituye casi el doble del porcentaje de población de 14 a 59 años, que hacen lo mismo, es decir, el 32,9%).
Elia Luna, directora de Personas Adultas Mayores del Mimdes, señala que la asistencia estatal no puede pensarse en función de un incremento del número de albergues, sino de la promoción de espacios comunitarios donde los ancianos reciban atención primaria de salud y tengan oportunidad de realizar actividades de grupo y recibir servicios de orientación socio-legal.
La Dirección General de Personas Adultas Mayores está por concluir una guía para el funcionamiento de los centros que deberán poner en marcha los gobiernos locales.
Algunas municipalidades y agrupaciones de adultos mayores están demostrando que, contrariamente a lo que se piensa, los viejitos pueden ser tan productivos, hábiles y empeñosos como lo fueron en la juventud. La tercera (edad) no es la vencida.
Claves
• Regularán las casas de reposo. La Dirección de Personas Adultas Mayores, junto con un equipo multisectorial, concluyó una propuesta que regula los requisitos mínimos para el funcionamiento de las casas de reposo o residencias para ancianos públicas y privadas. En Lima hay 72 casas privadas.
• La Universidad de la Experiencia, creada hace siete años por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), es el primer programa de estudios en el país dirigido a las personas de la tercera edad. Más de 650 adultos mayores han pasado por sus aulas.
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